martes, 26 de octubre de 2010

¿Futura tradición?


Es el segundo año consecutivo que todos en casa hacemos puente por el Pilar. Los niños porque en el cole les dan todos los puentes habidos y por haber, su padre porque tiene un trabajo muy cómodo en el que puede disfrutar de esos días también y yo porque este año también he querido disfrutarlo.

No es que antes no hiciera puentes, que mientras no hubo niños no me “saltaba ninguno” sino que desde que la maternidad llamó a mi puerta el mogollón que supone desplazarse con niños pequeños me daba demasiada pereza para tan sólo tres o cuatro días.

Pero llega un momento en que te das cuenta que echas de menos las escapadas, el “cambiar de aires” aunque no sea ni una semana, el poder salir de casa y descubrir o redescubrir (según el caso) nuevos lugares y decides empezar a ser un poco más práctica (aunque no demasiado según mi respectivo), a dejarte llevar por tu instinto y tus apetencias y a no pensar en el caos que vas a vivir al regreso.

Y así es como tras unos años te lías la manta a la cabeza y decides que octubre es un mes maravilloso para un viaje corto, para apurar los últimos días de sol y para recargar pilas hasta las siguientes vacaciones.

El puente del año pasado estuvimos AQUÍ y AQUÍ, y aunque estuvo realmente bien, este año decidimos variar un poco. El destino elegido tenía montañas (he comprobado que aunque yo reniegue un poco – muy poco la verdad – al resto de la familia el campo es lo que más les gusta), playas ( que no estaban nada masificadas),

Atardecer en buena compañía

Una playa en octubre

ciudades con historia y pueblos con mucho encanto.

Desde el suelo

Farolas

Por la noche ...

Casas medievales


Como la experiencia ha vuelto a ser buena, empezamos a hablar de pequeñas escapadas futuras, de posibles destinos que nos llenen a todos, de la magia que tienen los paisajes en otoño, de lo que nos gusta estar junto ...

4 comentarios:

Raquel dijo...

Estoy de acuerdo en todo lo que dices. A mi las escapadas me sientan muy bien, te recargan las pilas, cambias de aires, ves cosas nuevas, sales de la rutina... todo son ventajas.

Y aunque es verdad que a veces el hacer maletas, preparar bocadillos, y demás es un poco pesado(y mas con los peques), siempre cuando vuelves piensas "ha merecido la pena".

El estar ya pensando nuevos destinos es una muy buena señal. Hay tantos sitios que ver...

Me alegro de que lo pasarais bien.

Las fotos preciosas, la del suelo me ha gustado particularmente (se nota que estás haciendo la tarea de "La Vuelta al Mundo" ¿Eh?)

Un besito.

María dijo...

Tienes toda la razón del mundo. A veces no salgo más por pereza, y es que mover a cuatro personas (dos de ellas pequeñas) es un poco latoso pero ¡qué bien sienta!

Ja,ja,ja, sí ando tirada por el suelo ultimamente.

Un abrazo

maba dijo...

da pereza pero yo decidí que tenía que hacerlo . y viajo con ella desde muy chiquitina.. lo bueno???

que recuerda los viajes, los que no recuerda por ser peque, los ve en fotos.. que le encanta dormir de hotel, en apartamentos, en la autocaravana.... y, sobre todo, que disfrutamos mucho todos juntos, cambiando de aires!!

besos

María dijo...

Maba, yo es que soy muy poco práctica y salir era una odisea (con decirte que por lo "asquerosita que soy" me llevaba hasta la bañera) así que al final me echaba para atrás, pero entre la caña que me da su padre, lo que les gusta a ellos viajar, lo que me gusta a mí y lo bien que lo pasamos, bueno y que ya no necesitan tantas cosas ... he decidido que no debía dejarlo más